Área privada

Preparación

PREPARACIÓN DE UN BUEN CAFÉ

Existen muchas maneras de preparar un buen café y, por lo tanto, de degustarlo. Elegir una u otra depende, por un lado, del entorno cultural, y por otro, del gusto del consumidor.

Sin embargo, en cualquier caso es importante manejar con cuidado una serie de elementos que pueden llegar a tener tanta influencia en el resultado final como la propia calidad del café elegido.

En este sentido, existen una serie de reglas que deben respetarse en su preparación y degustación para obtener una extracción óptima del sabor y aroma del café:

  • Utilizar siempre café fresco y de buena calidad.

  • Si es posible, moler el café al momento de prepararlo o bien comprarlo recién molido o envasado al vacío.

  • Seleccionar el grado de molido en función de la cafetera que se vaya a utilizar.

  • Emplear agua de buena calidad. El café es básicamente una infusión; en consecuencia, la calidad y la pureza del agua es muy importante.

  • Un agua con muchas sales minerales puede alterar el sabor del café.

  • Poner entre 7 y 10 gramos de café por taza.

  • No dejarlo hervir.

  • Tomar el café caliente y recién hecho.

  • Utilizar taza de porcelana o barro a la hora de servirlo ya que son los materiales más adecuados porque no aportan sabores y mantienen por más tiempo la temperatura correcta.

  • Calentar previamente, tanto la jarra como la taza donde se va a tomar, con el mismo fin de mantener por más tiempo caliente el café.

  • No recalentar.