El café es una de las bebidas de las que se tienen datos desde más antiguo. Se le asignan efectos beneficiosos pero también otros negativos. Históricamente, el café ha estado rodeado de creencias populares, no siempre apoyadas científicamente, provocando escepticismo entre las personas. No obstante existen evidencias científicas de que el consumo moderado de café es completamente seguro y además podría ser beneficioso para la salud.

En lo que respecta a fuentes de información fidedignas, cabe destacar los dos siguientes organismos:

1.
Positively Coffee. Se trata de un proyecto que nace en 2001 como parte integrante del programa de comunicación del ICO (Organización Internacional del Café). A través de su web www.positivelycoffee.org se analizan detalladamente los efectos beneficiosos de beber café.
2.
CoSIC. El Centro de Información Científica del Café (CoSIC), Con sede en Oxford, Reino Unido, se constituye en 1990, consecuencia de un estudio realizado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC en sus siglas en inglés), sobre el café, el té y la cafeína.

Actualmente se trata de un organismo dependiente del Instituto de Información sobre el Café (ISIC en sus siglas en inglés) y su principal objetivo consiste en documentarse y recopilar toda aquella información que, con base científica, haga referencia al café y la salud. Al mismo tiempo financian distintos estudios de interés sobre la materia.

El CoSIC destaca principalmente por la neutralidad y objetividad de la información que produce, estando siempre respaldada por estudios médicos. Para más información le invitamos a que visite su web www.cosic.org

A continuación se recogen algunas referencias obtenidas de estudios científicos relevantes:

El café y el asma bronquial. Se ha descubierto que la cafeína previene ataques moderados de esta afección respiratoria. El estudio llevado a cabo en EE.UU. e Italia soporta la teoría de que beber café mejora la función “ventilatoria” en el ejercicio de bronco-constricción inducida, vigilando que la ingesta no cause un sobre estímulo en individuos que puedan ser susceptibles.
El café un buen antioxidante. Además de la cafeína, el café tiene otros componentes que al igual que otras plantas tienen propiedades antioxidantes. Los flavonoides (derivados polifenólicos) representan una importante protección contra posibles enfermedades, y también actúan como defensa ante diversos ataques de microorganismos.
El café agudiza la vigilancia y aviva el estado anímico. Numerosos estudios demuestran que el café con cafeína tiene un efecto potenciador de la atención, y de la vivacidad y mejora el rendimiento, tanto de día como durante la noche. Igualmente contrarresta los efectos de cansancio en los conductores, así como reduce los síntomas de depresión y de ansiedad.
El café reduce el riesgo de formación de cálculos en el riñón. Después de varios estudios se confirma que el café tiene efectos metabólicos que pueden reducir el riesgo de formación de calculo biliar, los investigadores concluyeron que puede ser consecuencia especifica del efecto de la cafeína, ya que otras bebidas con concentración baja o nula de cafeína, no muestran relación significativa. Asimismo se ha comprobado que el consumo de café aumenta la excreción por orina, de agua y minerales.
El café reduce el riesgo de cáncer de colon. Después de numerosos estudios, científicos suecos concluyeron que “... la consumición de café parece ser protectora contra el cáncer de colon, mientras que el té lo es contra tumores rectales”. Un estudio en Italia llegaba a similares conclusiones.
La cafeína tiene un efecto contra la migraña y potencia ciertos medicamentos que calman el dolor. La cafeína no altera las funciones cardiovasculares ni la tensión en personas sanas. En caso de hipertensión o problemas coronarios, se debe consultar el consumo recomendable.
La cafeína facilita la digestión aumentando la secreción gástrica y la secreción exocrina del páncreas. En las embarazadas, un consumo moderado, de café suave repartido a lo largo del día, puede disminuir el riesgo de apnea del recién nacido después del parto.
El café y el deporte. La cafeína produce un máximo efecto estimulante 2 a 4 horas después de su consumo, siendo sus efectos:

Aumento del rendimiento físico porque el organismo utiliza como combustible la grasa corporal, para ello no debe utilizarse con azúcar pues este provoca un aumento de la glucemia y de insulina que inhiben la utilización de la grasa.
El límite autorizado por el COI es de 12 microgramos/ml. Alrededor de 8 tazas (1000 mg. cafeína). Disminución de la sensación de fatiga, aumenta de precisión, agilidad y coordinación. Incrementa la contractibilidad muscular movilizando el calcio.
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